Vive Ahora: cuando la tierra tiembla bajo los pies

por Lorena Cabeza Investigación, Mindfulness, Neurociencia, Social
Vive Ahora: cuando la tierra tiembla bajo los pies

 

Existen momentos en la vida de todo ser humano en los que la tierra se estremece bajo sus pies. Uno de ellos es, sin duda, aquel en que se recibe la noticia de que se padece un tumor cerebral. Si bien la cirugía es cada vez más eficaz en su labor de proteger la vida, el diagnóstico abre un período de incertidumbre e intensidad emocional que hace más difícil atravesar este tramo fundamental para la trayectoria de los afectados. El proyecto Vive Ahora nace con la intención de validar científicamente la utilidad de Mindfulness en este ámbito, para después proponer su introducción en los protocolos habituales de atención a esta dolencia

Las crisis vitales son tsunamis, olas gigantescas que amenazan con arrasar todo aquello que hemos construido a lo largo de nuestra vida. Cualquier persona que vea cómo se aproxima esa enorme pared de agua sentirá el miedo, como una ola interna, recorriendo todo su cuerpo. Existen ciertas catástrofes que parece que nunca nos van a suceder, pero lo cierto es que aquellos que están inmersos en una de ellas quizá se encuentren tan solo unos pasos por delante de nosotros. Existe la posibilidad, sin embargo, de cuidar nuestras emociones y actuar así desde un estado de mayor serenidad. ¿Podemos respirar, incluso, en medio del tsunami? ¿Podemos observar cómo la onda viene, y después se va, y mantener cierta estabilidad y calma internas antes, durante y después del oleaje?

La práctica de Mindfulness aporta recursos adicionales para afrontar las crisis con mayor coraje y entereza, ya que proporciona una mayor capacidad de habitar el aquí y ahora, así como de encontrar un espacio de quietud incluso en medio de la tormenta. Por ello, el grupo de investigación de Nirakara, con Silvia Fernández a la cabeza, y en colaboración con el Hospital Clínico San Carlos y la Asociación de Afectados por Tumores Cerebrales en España (ASATE), se ha propuesto recoger evidencias científicas de la eficacia de Mindfulness para reducir el estrés y mejorar tanto la calidad de vida como la gestión de estados emocionales tales como la ansiedad y la tristeza que suelen acompañar a esta enfermedad. En un segundo paso, el equipo quiere plantear después la introducción de programas como éste en los protocolos habituales de tratamiento postquirúrgico de los afectados en el Sistema Nacional de Salud.

“Ya hay varios formatos de MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction, el programa de la Universidad de Massachusetts pionero en la introducción de esta disciplina en el campo de la salud) para cáncer, pero no había uno específico para pacientes con tumor cerebral. A diferencia de otros tipos de cáncer, el tumor cerebral muchas veces implica restricciones tanto cognitivas como de lenguaje, y también físicas, que quizá implican que no puedes mover una parte de tu cuerpo”, explicó Silvia Fernández en el Mindful Encounter llevado a cabo en el Hospital Clínico San Carlos. Por ello, continuó, “la idea es ofrecer muchas opciones y alternativas. Cuando estés en el grupo, decir: si no te puedes levantar, hazlo sentado, si lo prefieres tumbado, te puedes tumbar… Siendo muy flexible. A veces haciendo dinámicas de pareja y si uno tiene problemas con el lenguaje, puedes permanecer en silencio, o tener contacto físico”.

‘Crowdfounding’ para la ciencia

El proyecto, que será financiado a través de una iniciativa de crowdfunding, es la continuación de un programa piloto realizado en abril de 2016 en el que nueve pacientes con tumor cerebral participaron en una formación de Mindfulness de ocho semanas diseñada por el equipo investigador. Los resultados, publicados en la revista científica Mindfulness (con factor de impacto 3,69), muestran que el programa mejoró la capacidad de los asistentes de estar “presentes” en el aquí y ahora, en lugar de divagando -la actividad cerebral más frecuente en el ser humano-, además mejorar la calidad de vida de un 85% de ellos, según reportaron ellos mismos. El próximo proyecto, además, se ampliará a pacientes de otros hospitales e incluirá un grupo de control y otro que hará una actividad distinta a Mindfulness, para descartar que los efectos se deban a una mayor cercanía por parte del equipo médico, en lugar de al propio proceso de entrenamiento de la atención y el autocuidado que se lleva a cabo en estas formaciones.

Para Juan Barcia, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico San Carlos, el proyecto se circunscribe a la tendencia actual hacia la “humanización de la sanidad”, es decir, la consideración del paciente, más allá del problema de salud que le ha llevado hasta allí, como una persona en todas sus dimensiones, con sus problemas, sus preferencias y su capacidad de decisión. “Hasta ahora se trataban de mejorar factores de supervivencia”, señaló, “ahora tratamos de balancear supervivencia y calidad de vida”. En este contexto, Mindfulness se perfila como el tratamiento idóneo para ayudar a los pacientes afectados por tumor cerebral en su fase postoperatoria. La investigación en otros tipos de cáncer y en enfermedades crónicas ya respalda la eficacia de esta práctica para la reducción de la ansiedad y la depresión, estados que suelen presentar los afectados dado que, por un lado, la enfermedad puede llevar a un deterioro motor y neurológico paulatino y, por otro, la incertidumbre es grande, ya que se trata de un tipo de tumor con una probabilidad de recidiva alta y los pacientes han de someterse a chequeos periódicos para comprobar la evolución.

Historias de grandeza

“Te sientes muy perdido” al recibir el diagnóstico, dice Manoli Solís, una afectada cuya entereza, coraje y sabiduría conmueven profundamente. “No sabes qué te va a pasar ahora, cómo enfocar esto, y estás muy solo y muy perdido. Luego, poco a poco, vas entrando y ves que se puede vivir y se puede ser muy feliz, de verdad que sí”. La experiencia de Solís es un ejemplo de cómo las crisis pueden ser una oportunidad de adquirir nuevos y poderosos recursos, inimaginables quizá sin el paso por la dificultad. La vivencia de Manoli Solís, que puede leerse en este artículo, transmite el verdadero valor del aquí y ahora, de vivir cada segundo con intensidad y saborear cada momento con plenitud, como si no hubiera nada más importante en la vida -porque de hecho, quizá, no hay nada más importante en la vida-.

En las bambalinas de este proyecto se esconden historias de grandeza como la de Manoli, y muchas otras: personas que a raíz de la formación decidieron hacer aquello que era realmente importante para ellas, como emprender el Camino de Santiago o escribir sin ataduras; madres de niños pequeños y futuro incierto que disfrutan y agradecen cada momento con sus hijos; valientes que hallan en la respiración una herramienta añadida para transitar con más calma situaciones como la toma de la quimio o la asistencia a los controles de evolución de la enfermedad… Verdaderos maestros que nos inspiran y enseñan hasta qué punto puede el ser humano adaptarse a la adversidad, y crecer en ello.

 


 

Referencias

Nombela, C., Fernández, S., Castellanos, N., Rozas, S., Pérez, M., Diex, G., Moñivas, A., Barcia, J. A. (2017, mayo). Mindfulness in Brain Tumor Patients may Improve Anxiety, Depression, and Cognitive Performance. Mindfulness. Springer US. Recuperado a partir de https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs12671-017-0737-7

 

Imagen: La gran ola de Kanagawa. Autor: Katsushika Hokusai. Fuente: Wikipedia

Autor: Lorena Cabeza

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