Iñaki Martín Subero

Información

En 2001, obtuve el doctorado en bioquímica en la Universidad de Navarra sobre la genética de las neoplasias linfoides bajo la supervisión de la profesora María J. Calasanz y la co-supervisión del profesor Reiner Siebert de la Universidad Cristiano-Albrecht de Kiel. Después de eso, continué mis estudios sobre la genética de los linfomas como becario postdoctoral con el Prof. Siebert. En 2005, me interesé en el campo de la epigenómica y en 2009 regresé a España. Después de una breve estancia en el IDIBELL, me dirigí a la UB/IDIBAPS para iniciar mi carrera como investigador independiente integrado en el grupo del Prof. Elías Campo. En 2016 fui nombrado Junior Leader del grupo de Epigenómica Biomédica del IDIBAPS y desde noviembre de 2018 soy Profesor de Investigación ICREA en el IDIBAPS. También tengo un nombramiento como profesor asociado en la UB. Nuestro grupo está interesado en el papel de la epigenética en el origen, la evolución y las manifestaciones clínicas de los tumores linfoides.

Intereses de investigación
La comprensión de los mecanismos moleculares que subyacen a la iniciación y la evolución del cáncer es una cuestión académicamente apasionante y tiene importantes implicaciones translacionales para los pacientes afectados. En este contexto global, nuestro grupo utiliza la epigenómica para estudiar las causas y consecuencias de los programas transcripcionales corruptos en una variedad de tumores linfoides. En los últimos años, hemos realizado una detallada caracterización multiómica de las células B normales y neoplásicas. En la próxima fase de nuestro programa de investigación, nos centramos principalmente en i) el papel de los potenciadores y los factores de transcripción como principales moduladores del panorama transcripcional, ii) la descripción de la arquitectura celular de la diferenciación de las células B normales y en la evolución de los tumores de células B utilizando tecnologías unicelulares, y iii) la traducción de la información epigenómica para diagnosticar mejor los tumores de células B según su base biológica y riesgo clínico, así como para generar nuevas dianas terapéuticas.